En el país de Paraguay existe un desarrollo constante del sistema de garantías de los derechos de niños, niñas y adolescentes que, sin embargo, se enfrenta a importantes desafíos socioeconómicos que hacen que funcione en condiciones no del todo óptimas. Temas de niñez y adolescencia son prioridad del Estado y también de la sociedad en Paraguay. ¿En qué medida se garantiza eficazmente el derecho a la protección, la participación y una vida sin violencia?

Según datos oficiales, casi el 39 % de los niños y adolescentes menores de 17 años (en 2016) en Paraguay viven en condiciones en las que los ingresos familiares no alcanzan el valor de la canasta básica de consumo. Esto significa que prácticamente cuatro de cada diez menores no disponen de recursos suficientes para satisfacer sus necesidades básicas. Esta realidad refleja los conflictos entre los derechos consagrados y las posibilidades reales de su aplicación.

Base jurídica de la protección

El Estado paraguayo está reforzando la base jurídica para la protección de los niños. Existen el Código de la Niñez y la Adolescencia, la Ley de Fomento del Buen Trato y organismos especiales como la Secretaría Nacional de la Niñez y la Adolescencia (SNNA) y el Consejo Nacional de Niñez y Adolescencia. A través de ellos se llevan a cabo programas, entre ellos la REDNNA, una red de niños, niñas y adolescentes. Esto proporciona una estructura, pero requiere una adaptación constante sobre el terreno.

A nivel local, el sistema funciona a través de comités locales, como el CDNNAI (Comité de Niñas, Niños y Adolescentes) en 15 distritos del departamento de Itapúa. Los municipios financian foros en los que los niños participan en debates sobre sus derechos, y ONG como Movimiento Por Ser Niña ponen en marcha iniciativas de igualdad y apoyo a los niños. Se trata de medidas prácticas que plasman las normas establecidas.

Violaciones de derechos y riesgos

A pesar de que Paraguay ha dado pasos en los últimos años para crear un marco jurídico e institucional para la protección de los niños, la realidad sigue siendo compleja. Las leyes y las declaraciones aún no siempre se traducen en garantías reales. Los principales obstáculos son las dificultades económicas, la falta de iniciativas educativas y la ausencia de programas sostenibles para informar a las familias sobre la importancia de los derechos del niño. Todo ello aumenta la vulnerabilidad de los niños y adolescentes y agrava el problema. En la práctica, esto se traduce en violaciones tales como:

  • Obligación de los niños a trabajar, rechazo a la educación.
  • Desprecio de la opinión del niño.
  • Violencia física y psicológica.
  • En los casos más trágicos, muerte por inanición.

Los derechos del niño en Paraguay siguen siendo una norma formal y una cuestión de lucha real por la vida y el futuro de los niños. Cada una de estas violaciones tiene consecuencias a largo plazo para la sociedad: la pérdida del acceso a la educación conduce a la reproducción de la pobreza, el hecho de ignorar la voz del niño reduce la confianza en las instituciones y la violencia crea un círculo vicioso de traumas y agresión.

Estadísticas de violaciones

El tema de los derechos del niño en Paraguay se confirma con cifras que reflejan la realidad. Los informes oficiales de organismos estatales e internacionales muestran que las violaciones son de carácter sistémico. Las estadísticas registran la magnitud del problema y lo hacen visible para los expertos y el público en general. Son precisamente las cifras las que permiten comprender que no se trata de excepciones aisladas, sino de un fenómeno que afecta a toda una generación. Las estadísticas muestran las siguientes magnitudes:

  • 6 de cada 10 niños han sufrido en algún momento violencia física, psicológica o sexual.
  • Más del 50 % ha sufrido violencia física antes de empezar la escuela, entre los 3 y los 5 años.
  • Entre 2014 y 2016, los casos de abuso sexual infantil fueron registrados por el servicio de asuntos internos, y las denuncias por abusos aumentaron de 260 a 365.
  • En 2016, la SNNA registró 72 casos de maltrato infantil a menores de 8 años.
  • El objetivo de la Agenda de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS 16) es «poner fin a la violencia, la explotación y todas las formas de maltrato infantil».

Estos datos demuestran que los derechos del niño en Paraguay siguen estando amenazados. No se trata de circunstancias excepcionales, sino de una amenaza constante para miles de niños. Cada cifra esconde el destino de un niño que no ha recibido la protección, la atención y el cuidado que necesita. Las estadísticas no deben quedarse en meros datos de un informe, sino que deben ser una llamada a la acción para el Estado, las escuelas, las familias y todas las organizaciones involucradas en el sistema de protección de la infancia.

Derecho a la salud y la seguridad

La seguridad de los niños abarca la protección contra la violencia y las cuestiones relacionadas con la salud. En 2015, alrededor del 32 % de las muertes de adolescentes (de 10 a 19 años) estuvieron relacionadas con lesiones y otras situaciones extremas. El 20 % de los embarazos en este grupo de edad se dieron en niñas, y la proporción de partos de adolescentes fue del 15,4 % en las estadísticas clínicas. Incluso entre las más jóvenes (10-14 años) se registraron dos partos al día. Esto refleja el equilibrio entre el derecho a la salud y la protección real.

La realización de los derechos no es una formalidad. Es una inversión en el presente y en el futuro. Solo una generación protegida podrá romper la cadena de la pobreza, convertirse en parte integrante de la sociedad y contribuir a su desarrollo. Invertir en los niños es invertir en la estabilidad y la justicia de la sociedad.

Conclusión

En Paraguay los derechos de los niños, niñas y adolescentes están garantizados por la ley, sin embargo, son vulnerables a la pobreza, la violencia y la desinformación. Para que los derechos del niño en Paraguay dejen de ser una abstracción y se conviertan en realidad, es necesario realizar esfuerzos a nivel legislativo, local y familiar. Solo las medidas conjuntas garantizarán el respeto, la seguridad y el trato digno a los niños, que son el presente y el futuro del país.

Si quieres saber más sobre el tema, te recomiendo:

Estudio CDIA, Coordinadora de los Derechos de la Infancia y la Adolescencia

Diario ULTIMAHORA: estadísticas sobre embarazos adolescentes en Paraguay, ULTIMAHORA