Violencia Institucional

 

Los niños, niñas y adolescentes constituyen uno de los grupos que se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad de la población, tanto a nivel mundial como en la República Mexicana. Esto obliga a una especial protección por parte del Estado, la familia y la comunidad. Sin embargo, en algunas circunstancias se violentan algunos derechos que son primordiales en nuestras vidas.

En México una de las cuestiones más importantes y tristes, es que se observa como a los niños, niñas y adolescentes son violentados en diferentes instituciones. Esto no es una situación nueva, es algo que se ha estado viviendo a lo largo del tiempo en México.

Instituciones del gobierno que se suponen que son para el bien común de todos los habitantes, solo se interesan en diferentes personas para realizar su trabajo, dejando desprotegidos a otra parte de la población. Ocasiones recurrentes en donde los infantes asisten por alguna razón a aquellas instituciones, se regresan desilusionados a sus casas por el hecho de que no los atienden o tratan como es debido.

Se da mucho el caso de la falta de interés, ya que aún en el siglo XXI mucha gente sigue con la idea de que los menores de edad no deben de relacionarse con los adultos, no deben de dar su punto de vista en algunas circunstancia, o no deben de meterse en asuntos de adultos; haciendo así que la sociedad marque algunas normas o creencias, que lo único que ocasionan es que la niñez se sienta desprotegida e inútil.

Es común ver a los niños quejarse de sus familias en diferentes instituciones para la familia, pero también es muy común ver a esos niños en la sala de espera o en los pasillos, por el caso de que son niños no les ponen un mínimo de interés.

Se han creado múltiples instancias para que los niños se expresen libremente sin miedo a ser callados, pero eso es en minoría, ya que todavía seguimos en la lucha del silencio, seguimos siendo esclavos de las cadenas, de los candados alrededor de la boca, con miedo a que nuestra voz sea escuchada con fuerza reclamando nuestros derechos y poniendo en práctica las obligaciones, con miedo a que nos toque una bala perdida o ser parte de una desaparición más.

Tenemos que poner atención en los especialistas o en el personal que está encargada de la niñez, ya que esta es un punto de origen de la violencia institucional en México. Estamos en una época de cambio, de transformación; tenemos que regresar a México por el camino que se perdió en el bosque de la ignorancia y negligencia laboral, nutrirnos día a día con ideas de superación y nobleza para ayudar a los demás.

Somos el presente y futuro de México, y este presente ya no tiene miedo a decir que somos violentados en instituciones.

 

 

Escrito por:

María Fernanda Enríquez García

CORIA México