¿Qué me puedes decir tú?

 

En una canción de una banda musical dirigida a niños se escucha una frase tan cierta que nos pone a pensar: “los niños nunca mienten, siempre dicen la verdad”. Y tomando ese fragmento como tesis, podríamos llegar a un sin fin de conclusiones, en mi caso: niñas, niños y adolescentes podemos tomar parte en los medios de comunicación, como un medio para que nuestras opiniones sean tomadas en cuenta.

 

Me  permito tomar un fragmento del artículo “Un paseo Derechueco”, que redacté para  la  Revista 19 donde expreso lo siguiente:

“Los niños no venimos con un manual que diga que conductas tomar ante ciertas situaciones, ni los padres tienen un instructivo que les diga que hacer en caso de berrinche, pero lo que sí tenemos y debe ser apoyado, es la cantidad y calidad de sueños e ideas que les platicamos, con ello podrán hacernos buenas personas soñadoras pero sin alejarnos de la realidad.”

 

Con ello me refería a que tenemos una cantidad infinita  de sueños, ideas y futuras  creaciones, que si son apoyadas podemos crear maravillas con las que nuestro mundo sea cada  día mejor. Pero, ¿qué pasa cuando a un niño se le da la oportunidad de hablar en público, en radio o televisión, de grabar un video diciendo lo que piensa o lo que ve?

 

A mi parecer y experiencia, cuando eso sucede es más que interesante ya que un niño, niña y adolescente preparado para expresarse, es una fuente inagotable de propuestas; y a experiencia propia, una sola frase puede ser motivo de horas de charlas llenas de conocimiento. Un caso particular de ello fue un comentario que le transmití a un amigo: “Podemos hacer grandes cambios con pequeñas  acciones” en ese momento derivó en una plática de experiencias, de cómo a  través de los hábitos se consiguen buenos resultados, y ahora es una de las principales enseñanzas que me gusta compartir en las disertaciones que tengo la oportunidad  de dirigir, haciendo la analogía con un recorrido de bicicleta: ya que para llegar a tu destino necesitas de muchas pedaleadas y no solo una o dos.

 

Lo mismo pasa cuando un niño, una niña o un adolescente tiene la oportunidad de hablar ante una audiencia que paciente lo escucha, se aprende; un claro ejemplo es lo que sucede cada ocho días en el programa radiofónico: “Tras las huellas de la naturaleza”, de Radio BUAP, que desde hace más de diez años comparten la importancia que tienen  las ciencias biológicas con y para niños mediante personajes que, haciendo alusión a diferentes especies animales y vegetales con alrededor de 80 personajes, hablan de temas diversos con relevancia para la naturaleza.

 

Dicho programa ha tenido a lo largo del tiempo, 7 creadores de contenido, entre quienes han sido fundadores y colaboradores, más los reporteros verdes que son niñas, niños y adolescentes los cuales comparten sus investigaciones y puntos de vista sobre la Naturaleza.

 

Como este programa, también existen ambiciosos proyectos como: la cabina de radio del Centro Escolar  Niños Héroes de Chapultepec, que otorga espacios de expresión a lo largo de la semana laboral en la que alumnos y miembros  de la comunidad CENHCH comparten temas  diversos, destacando los que son creados  y dirigidos por los mismos alumnos de la institución académica, ejerciendo así su Derechos a la Libertad de Expresión.

 

También cabe destacar que distintos sectores de Puebla han volteado a ver y escuchar la opinión de niñas, niños  y adolescentes, abriendo espacios diversos de participación en Radiodifusoras culturales y comerciales, y lugares de expresión pública.

 

No tengo duda  que, con la asesoría adecuada, una niña, un niño  o un adolescente puede compartir las más sabias soluciones a los problemas.

¡Nos leemos pronto!

 

Escrito por:

Carlos de Jesús Hernández Quijano

CORIA México