Nuestra participación

 

Quizás hemos escuchado la típica frase de político: “Los niños son el futuro de nuestro país”, pero, ¿por qué no somos el ahora?, ¿por qué tener que ser el futuro?, necesitamos ser escuchados ahora. Sabemos que tenemos un futuro, pero sobretodo un presente en el cual se tiene que trabajar hoy y, además, tienen que tener en cuenta que los niños, las niñas y los adolescentes necesitamos ser integrados en el mundo adulto, sí, en ese mismo que se toman nuestras decisiones.

 

La participación se tiene que dar en primer lugar, en nuestra familia, es allí nuestra primera instancia de socialización para nuestro desarrollo en la participación infantil.

 

En segundo lugar, están nuestras instituciones educativas, este es el segundo lugar más importante, es allí donde aprendemos a cuestionar muchas de las tomas de decisiones en cuanto a lo que creemos correcto e incorrecto, además empezamos a ejercer nuestra participación en el ámbito político (por ejemplo: eligiendo nuestro personero[1]).

 

En el tercer lugar, es conocida la frase: “Los niños son el futuro de la participación a nivel local o municipal”, sin embargo, es aquí donde nos incluyen en el proceso de consolidación ciudadana como miembros importantes, pero donde menos nos tienen en cuenta.

 

Mencioné algunos de los espacios importantes de participación infantil, pero siempre queda la necesidad de crear más que espacios de participación. De fortalecer los ya existentes y de utilizar muchos de los mecanismos de los adultos para que en el mundo de la niñez sea incluido.

 

Por otro lado, estoy convencida de que unas de las formas para conocernos mejor es a través de un diálogo abierto. De que los adultos se ponga en el plan de escucha, de que nos pregunten de forma directa sobre nuestros intereses, de nuestros conocimientos. experiencias y de que nos den la oportunidad de hablar, que se generen más mecanismos de participación y de lo que se hable no se nos aísle.

 

En conclusión, los verdaderos espacios de participación tienen que ser lugares de intercambio y encuentro de ideas, el primer paso para que los niños, niñas y adolescentes participen es motivarlos y hacerles entender que su participación es lo que realmente importa para los adultos.

 

 

Por:

Lizeth Yarena Albarracín.

CORIA Colombia.

 

 

[1] Representante estudiantil por curso o grado ante la directiva del centro educativo.