¿Hablamos de Educación Sexual Integral (ESI) en Argentina?

 

 

Al día de hoy, podemos saber bastantes puntos acerca de la sexualidad en todos sus ámbitos, como así también, podemos no saberlas. Lo que de nosotros tenemos conocimiento, es de lo aprendemos del día a día, de los que nos cuentan, de lo que escuchamos, de lo que leemos y a veces, de lo que nos enseñan en la escuela. Pero ahí es donde fallan nuestros conocimientos, en los espacios de aprendizaje.

 

Varios niños, niñas y adolescentes no tienen acceso en sus escuelas, instituciones o cualquier otro recinto educativo, a la Educación Sexual Integral (ESI). Teniendo en cuenta todos los riegos que existen, es fundamental conocerla y saber a qué nos enfrentamos.

 

Estudios realizados por Infobae revelan que en la Argentina, el 79% de los estudiantes de secundaria dijo que falta educación sexual y el 76% indicó que falta abordaje sobre violencia de género, tal como se puede observar en su artículo (ver referencias) y relacionándolo con la implementación de esta ley que “mucho se habla pero poco se cumple”.

 

Los ministros argentinos aprobaron la Resolución Ministerial N° 1341/07, que establece el plan de acción del Programa Nacional de Educación Sexual Integral, que explica paso a paso lo que se debe enseñar en cada nivel educativo (inicial, primario y secundario), estableciendo finalmente 48 núcleos de aprendizaje prioritarios (NAPS).

 

En algunos de sus puntos, proponen enseñar el vocabulario correcto que se debe utilizar, evitar los estereotipos, aplicar pautas de cuidado y auto-protección, la pubertad y sus cambios, métodos anticonceptivos, prevención de enfermedades de transmisión sexual, diversidad de las personas en apariencia física, orientación sexual, identidad de género, violencia de género, aborto, entre otras situaciones actuales.

 

Aunque actualmente el país argentino posea la Ley 26.150 donde se establece que todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos de gestión estatal y privada, ese derecho no se otorga a todos los niños, niñas y adolescentes que hacen uso del aprendizaje 200 días al año. Es necesario que desde la más joven edad posible, aprendamos de una manera segura y eficaz, el contenido de ESI para aplicar en nuestra vida y/o comunicar con nuestros pares.  Para ello, tenemos que hacer ver que es indispensable que la Ley actúe en todos los recintos educativos posibles.

 

 

Escrito por:

Juana Salonia.

CORIA Argentina.

 

 

Referencias:

https://www.infobae.com/educacion/2018/08/05/educacion-sexual-integral-la-realidad-de-la-ley-de-la-que-mucho-se-habla-pero-poco-se-cumple/

http://www.inet.edu.ar/wp-content/uploads/2012/10/43-08-anexo-1.pdf